SELLO | 300 ANIVERSARIO REAL COMPAÑÍA DE GUARDIAMARINAS

300 ANIVERSARIO REAL COMPAÑÍA DE GUARDIAMARINAS

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Fecha de puesta en circulación: 28 de abril de 2017

Procedimiento de impresión: Offset

Papel: Estucado, engomado, fosforescente

Formato del sello: 28,8 X 40,9 mm (vertical)

Dentado: 13 ¼ (horizontal) y 13 ¾ (vertical)

Efectos en pliego: 25

Valor postal: 1,25 €

Tirada: 210.000

Diseño: Carlos Sendin & Asociados, S.L

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

En 1717 se creó la Real Compañía de Guardiamarinas. Fue en Cádiz donde se estableció la primera Academia y desde entonces, pese a numerosos cambios en su denominación y también en su ubicación, ha sido la institución donde los oficiales de la Armada española han recibido durante estos 300 años, toda la formación científica, humanística y necesaria para desempeñar su labor en este ejército.

Siguiendo los ejemplos franceses e ingleses, basó su formación en una educación teórica y práctica.

Era fundamental saber de matemáticas, cosmografía, artillería e idiomas, pero también los cadetes debían embarcar en uno de los navíos o fragatas de la Armada para completar su formación antes de recibir el título de oficiales.

En sus orígenes, solo los hijos de nobles y de los oficiales, podían acceder a esta formación.

Son varios los personajes históricos que pasaron por la Academia. Jorge Juan o Antonio de Ulloa, al que Correos dedicó un sello el pasado año, son los más conocidos.

Pero hay muchos más. Por ejemplo el gaditano Vicente Tofiño, el autor de los Derrotero de las costas de España en el Mediterráneo: y su correspondiente de África, o el cartagenero Antonio de Escaño, miembro del Consejo de Regencia de España e Indias.

En 1777 se abrirían en Ferrol y Cartagena otras academias de guardiamarinas, a semejanza de la andaluza. De esta forma se formaban los numerosos oficiales que engrosarían las filas de la creciente Armada española.

Fue tal el éxito de la institución, que no sólo los españoles tuvieron el honor de pasar por ella. Por ejemplo el Zar Pedro el Grande de Rusia, envió a Cádiz a 22 oficiales para formarlos y unirse así a la Armada de su país. También, se instruyeron jóvenes de Cuba, Argentina, Perú, Colombia o Chile, casi todos hijos de españoles y nativas del lugar que deseaban dedicar su vida a la Armada.

El sello, con fondo azul intenso que recuerda al mar, recoge la imagen de perfil de Caballeros Guardiamarinas y el Buque Juan Sebastián Elcano.

Texto: Carmen Álvarez Casanova

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